CHE GUEVARA

No porque hayas caido tu luz es menos alta.

Un caballo de fuego sostiene tu escultura guerrillera, entre el viento y las nubes de la Sierra.

No por callado eres silencio, y no porque te quemen, porque te disimulen bajo tierra, porque te escondan en cementerios, bosques, páramos, van a impedir que te encontremos, Che Comandante, amigo.

Con sus dientes de júbilo Norteamérica rie.
Mas de pronto revuélvese en su lecho de dólares.

Se le cuaja la risa en una máscara,y tu gran cuerpo de metal sube,se disemina en las guerrillas como tábanos, y tu ancho nombre herido por soldados ilumina la noche americana como una estrella súbita,caida en medio de una orgia.

Tu lo sabias Guevara,pero no lo dijiste por modestia, por no hablar de ti mismo,
Che Comandante, Amigo